¿Es Aceptable Permitir Que Tus Hijos Publiquen Selfies En Línea?

La vida digital de nuestros hijos es radicalmente diferente a la que experimentamos hace 20, 30 o incluso 40 años. La principal razón de esta transformación es, sin duda, la tecnología. Tanto para bien como para mal, el auge de los smartphones y las redes sociales ha cambiado fundamentalmente la manera en que los jóvenes interactúan entre sí y con el mundo que los rodea. Ante esta realidad, los padres se enfrentan al desafío de gestionar los riesgos potenciales mientras permiten que sus hijos lleven vidas digitales plenas y satisfactorias.

Al hablar sobre el uso de las redes sociales, es crucial tener en cuenta tanto sus beneficios como sus desventajas. Aunque algunas personas tienden a demonizar estas plataformas, no son inherentemente malas. De hecho, pueden ofrecer un espacio seguro para la autoexpresión y permitir que los jóvenes encuentren comunidades donde compartir experiencias y amistades. En algunos casos, pueden incluso ser una vía para que los adolescentes busquen ayuda de fuentes oficiales cuando se sienten demasiado intimidados para hablar con sus padres.

Sin embargo, es importante distinguir entre el uso de las redes sociales como un canal de comunicación y el acto de publicar selfies. Cuando un niño sube una imagen, pierde en parte el control sobre ella, ya que, incluso si la borra, puede que otros hayan compartido o guardado esa foto. La «permanencia digital» puede no ser algo que un adolescente considere mientras publica en línea, pero hoy en día resulta crucial, sobre todo cuando hay bots de inteligencia artificial que rastrean contenido en redes sociales.

Los riesgos asociados a la publicación de selfies son numerosos. Estos pueden incluir la atracción de depredadores que buscan víctimas, el potencial de extorsión a través de imágenes que pueden ser manipuladas con herramientas de AI, y la posibilidad de ser víctimas de ciberacoso. Además, estas fotos pueden contener información personal relevante que puede ser utilizada para el robo de identidad.

Hay también un creciente cuerpo de evidencia que sugiere que el uso de redes sociales está relacionado con daños psicológicos. Por ejemplo, un estudio realizado entre estudiantes de octavo a 12.º grado reveló un aumento del 33% en los síntomas de depresión entre 2010 y 2015, coincidiendo con la expansión del uso de smartphones y redes sociales. Expertos han señalado que esto puede afectar la autoestima y la calidad del sueño de los jóvenes, y que la utilización de filtros de inteligencia artificial en selfies podría contribuir a una obsesión poco saludable por la apariencia física.

Los padres juegan un papel vital en la formación de un entorno donde se pueden establecer límites, enseñar mejores prácticas y brindar apoyo emocional. Es fundamental abrir canales de comunicación y establecer reglas claras sobre el tipo de selfies que deben evitarse. Al mismo tiempo, es esencial enseñar a los niños sobre las configuraciones de privacidad y la importancia de ser selectivos respecto a quiénes permiten seguir sus perfiles.

Fomentar un ambiente respetuoso y no crítico es crucial para que los adolescentes se sientan cómodos compartiendo sus inquietudes sobre situaciones difíciles, como el ciberacoso. En caso de que la confianza se vea comprometida, los padres pueden recurrir a herramientas de monitoreo parental para gestionar el tiempo de pantalla y limitar el acceso a ciertos contenidos.

En última instancia, no se trata de prohibir el uso de selfies, sino de proporcionar a los jóvenes la información necesaria para que tomen decisiones racionales basadas en riesgos a la hora de publicar en línea. Esto implica advertir sobre posibles depredadores y ciberacosadores, así como los efectos perjudiciales de un uso excesivo de redes sociales sobre la salud mental.

Al ejecutar estrategias como limitar el tiempo de pantalla en casa y ser un buen ejemplo en el uso de la tecnología, los padres pueden ayudar a sus hijos a construir una relación más saludable con el entorno digital.
Fuente: WeLiveSecurity by eSet.

Scroll al inicio