Evitemos que el ‘Regreso a Clases’ se convirtiera en ‘Regreso al Acoso’

El fenómeno del ciberacoso se ha convertido en una preocupación constante en nuestra sociedad digital, afectando a niños y adolescentes en todo el mundo. Según un estudio realizado por Microsoft en 2023 en 17 países, el ciberacoso es la principal inquietud de los padres, con un 39% de los encuestados reconociendo su preocupación al respecto. Esta situación es aún más alarmante si se considera el impacto que puede tener en la salud mental y física de los jóvenes, que en ciertos casos ha llevado a desenlaces trágicos.

Con el inicio del nuevo año escolar, el riesgo de que el ciberacoso aumente se torna especialmente alto. Los comportamientos de acoso en línea tienden a intensificarse en septiembre, cuando surgen nuevas dinámicas sociales y los estudiantes enfrentan presiones académicas. Tanto padres como escuelas deben estar atentos a esta problemática para evitar que se convierta en un fenómeno descontrolado.

Identificar las señales de que un niño puede estar siendo víctima de ciberacoso es crucial. Cambios repentinos en el comportamiento, como cambios de humor, bajo autoestima, desinterés por actividades que antes disfrutaba, o alteraciones en sus hábitos de sueño y alimentación, son indicativos de que algo no va bien. Muchas veces, los jóvenes pueden sentirse avergonzados o temerosos de contar lo que les está sucediendo, lo que dificulta aún más su apertura hacia los padres.

Para afrontar esta problemática, es fundamental mantener una comunicación abierta y sin juicios. Los padres deben crear un ambiente seguro donde los hijos se sientan cómodos para compartir sus preocupaciones. En lugar de hacer preguntas directas, podría ser más eficaz usar preguntas abiertas como «¿Cómo te va en la escuela?» Esto facilita la conversación y reduce la presión que puede sentir el adolescente.

Adicionalmente, los padres pueden tomar medidas preventivas, como educar a sus hijos sobre la seguridad y la privacidad en línea, revisar juntos las configuraciones de las redes sociales y asegurarse de que los jóvenes comprendan los riesgos que pueden enfrentar en plataformas digitales. Además, establecer límites en el uso de dispositivos móviles y considerar la instalación de programas de monitoreo parental son opciones que los padres pueden evaluar.

En caso de que se confirme que un niño está siendo acosado en línea, es esencial actuar con calma y recopilar evidencia. Bloquear al agresor y reportar el incidente a las plataformas pertinentes son pasos fundamentales. Si la situación lo amerita, también se recomienda comunicarse con la escuela del menor.

Afrontar el ciberacoso es un desafío que muchos niños deben enfrentar hoy en día, y aunque las herramientas digitales han facilitado la vida de los jóvenes, también han dado poder a los acosadores. Por ello, la atención, la paciencia y el apoyo incondicional de los padres son vitales para ayudar a sus hijos a navegar por este complicado escenario.
Fuente: WeLiveSecurity by eSet.

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