La creciente hiperconectividad digital ha facilitado muchas actividades del día a día, pero también está provocando nuevas preocupaciones entre los usuarios. Un estudio reciente de Adaptavist sobre cómo influye la tecnología en el entorno laboral revela que el 41% de los profesionales admite sentir estrés o ansiedad por la gran cantidad de notificaciones y mensajes digitales, mientras que un 63% cree que la tecnología ha tenido un impacto negativo en su vida durante el último año.
Situaciones como avisos de inicio de sesión desde dispositivos desconocidos, intentos de estafa mediante correos electrónicos o aplicaciones de mensajería, cargos no autorizados o la imposibilidad de acceder a cuentas personales son algunos de los factores que alimentan lo que ya se conoce como “estrés digital”.
Con motivo del Día Internacional de la Felicidad, la empresa de ciberseguridad ESET destaca que muchos de estos problemas podrían prevenirse adoptando medidas básicas de protección digital.
En palabras de Josep Albors, responsable de investigación y concienciación de ESET España, la preocupación no solo está en el exceso de uso de la tecnología, sino también en la seguridad de nuestra vida digital. Cada vez más aspectos cotidianos, desde las finanzas hasta la identidad personal, dependen del entorno online. Por eso, perder el acceso a una cuenta o sospechar que alguien más puede utilizarla genera una sensación comparable a extraviar la cartera o las llaves de casa, siendo precisamente esa pérdida de control una de las principales causas del estrés digital.
10 pasos básicos para proteger tu entorno digital
Para ayudar a reducir el estrés digital y mejorar la seguridad en el día a día, ESET recomienda tener en cuenta las siguientes medidas:
- No reutilices contraseñas y utiliza un gestor para recordarlas: Repetir las mismas claves es un peligro para la ciberseguridad. Un gestor de contraseñas ayuda a crear y mantener contraseñas robustas sin depender de la memoria.
- Activa el doble factor (MFA) en tus cuentas principales: Prioriza correo electrónico, banca online, redes sociales y servicios de compras. El MFA dificulta que un atacante acceda, aunque obtenga tu contraseña.
- Desconfía de mensajes alarmantes y verifica de forma alternativa: Desconfía de la urgencia (“como último aviso”), revisa el remitente, evita enlaces acortados y confirma por un canal alternativo si algo no cuadra.
- Mantén los dispositivos y las apps actualizadas: Activa las actualizaciones automáticas del sistema operativo, navegador y aplicaciones. Muchas infecciones se apoyan en fallos ya corregidos.
- Revisa “sesiones activas” y cierra las que no reconozcas: Google, Microsoft y varias redes sociales permiten ver desde qué dispositivos está iniciada la sesión. Cierra accesos desconocidos y cambia la contraseña en caso de duda.
- Realiza copias de seguridad y verifica que puedes recuperarla: No basta con “tener copia”, prueba también a restaurarla. Para archivos importantes, combina nube y almacenamiento local.
- Reduce permisos y accesos de apps: Revisa permisos de ubicación, cámara, micrófono y contactos. Concede “solo al usar” cuando sea posible.
- Refuerza el router de casa: Cambia credenciales por defecto, usa cifrado WPA2/WPA3 y mantén el firmware al día. El router es la puerta de entrada a toda la red.
- Protege el móvil con bloqueo, cifrado y localización: Activa PIN/biometría, cifrado y “Encontrar mi dispositivo”. El móvil concentra identidad, banca y autenticaciones.
- Define un plan rápido si algo falla: Tener claro qué hacer reduce el impacto emocional y el daño. Algunos pasos esenciales sería cambiar contraseñas, activar MFA, cerrar sesiones y revisar movimientos bancarios.
“Cuando un usuario sospecha que ha sufrido un incidente de ciberseguridad, lo más importante es actuar con rapidez y mantener la calma. En estos casos, reaccionar a tiempo puede marcar la diferencia entre un problema puntual y un incidente con mayores consecuencias. También es fundamental documentar lo ocurrido, contactar con los servicios de soporte correspondientes y, si se ha producido algún fraude, presentar una denuncia para facilitar la investigación”, concluye Albors.

