Un reciente informe de Check Point Software Technologies revela una preocupante discrepancia en la seguridad de la inteligencia artificial (IA) en el contexto empresarial. Aunque el 77% de las organizaciones ha actualizado sus estrategias de seguridad en la nube para adaptarse al crecimiento de la IA, solo el 26% cuenta con la infraestructura necesaria para implementar esas medidas de manera efectiva. Este dato revela una brecha de 51 puntos entre la intención de asegurar la IA y la capacidad real para hacerlo, lo que plantea serios desafíos en la protección de estos entornos.
El informe, titulado ‘2026 Cloud Security Report: Enter the AI Era’, subraya que el principal obstáculo ya no es solo la falta de visibilidad en la nube, sino la dificultad de gobernar y controlar la seguridad de infraestructuras que cada vez más dependen de la IA. La rápida adopción de esta tecnología está transformando la forma en que los usuarios interactúan, cómo se comunican las aplicaciones y cómo los ciberdelincuentes pueden acceder a vulnerabilidades.
Uno de los hallazgos más alarmantes del estudio es que el 78% de las organizaciones ha experimentado incidentes de seguridad confirmados o sospechosos relacionados con la IA en el último año. La integración de herramientas de IA por parte de los atacantes está acelerando campañas de phishing y desarrollando malware más sofisticado, lo que intensifica la necesidad de proteger estos entornos.
Paul Barbosa, vicepresidente de Cloud Security y SASE en Check Point Software, enfatiza que la adopción de la IA ha superado a la arquitectura diseñada para gestionarla. Según Barbosa, la seguridad debe estar integrada desde el diseño inicial de la infraestructura, cubriendo desde la nube hasta el tiempo de ejecución, garantizando visibilidad y control en todos los niveles de operación.
El informe también destaca otros desafíos significativos, como la desalineación de infraestructuras, donde el 52% de las cargas de trabajo de IA abarcan entornos híbridos, pero el 64% de las organizaciones considera que su arquitectura necesita un rediseño. En cuanto a la seguridad del centro de datos, el 76% las clasifica como crítica para la IA, pero solo el 35% se siente capaz de satisfacer actualmente esas necesidades.
Además, el 88% de las empresas reporta un aumento en la complejidad de la seguridad debido a la IA y el 54% ha enfrentado incidentes de seguridad vinculados a esta tecnología. La posibilidad de añadir controles de acceso específicos para la IA aún se vislumbra limitada, con solo un 16% de las organizaciones aplicando estos controles de manera consistente.
Para afrontar estos retos, el informe aboga por una arquitectura de seguridad unificada que priorice la prevención en la nube, los centros de datos y los entornos SaaS. La propuesta de Check Point incluye una gestión de seguridad unificada y un enfoque que garantiza la seguridad en tiempo real, así como una orquestación de seguridad que permite que los equipos de seguridad operen con la intención del negocio en mente.
La necesidad de mejorar la seguridad en un mundo cada vez más impulsado por la IA es inminente, y la separación entre la intención y la capacidad para implementar medidas seguras puede resultar en equipos vulnerables a ataques que evolucionan rápidamente.
