Elena Digital López

La ciberseguridad cambia de frente: tres amenazas que ya preocupan a Europa

Los ciberdelincuentes ya no necesitan robar una contraseña para tomar el control de una cuenta. Tampoco es imprescindible vulnerar un modelo de inteligencia artificial para copiar parte de sus capacidades. Mientras tanto, la Unión Europea acelera su estrategia para reducir la dependencia tecnológica de proveedores extranjeros en sectores considerados críticos. Son tres de las principales tendencias que recoge el informe mensual de mayo del Centro de Ciberseguridad de Cataluña (Agència de Ciberseguretat de Catalunya), que ofrece una fotografía de los nuevos retos a los que se enfrentan empresas, administraciones y usuarios.

Las claves de las tendencias de ciberseguridad en 20 segundos

  • El phishing evoluciona hacia ataques donde la víctima autoriza el acceso a su propia cuenta.
  • La copia de capacidades de modelos de IA abre un nuevo debate sobre propiedad intelectual y seguridad.
  • La Unión Europea impulsa medidas para reducir su dependencia tecnológica en sectores estratégicos.
  • La soberanía tecnológica gana peso como elemento clave de la ciberseguridad europea.

La evolución de las amenazas demuestra que la ciberseguridad ya no depende únicamente de instalar antivirus o cambiar contraseñas. Los atacantes buscan nuevas formas de aprovechar el comportamiento humano, mientras los gobiernos intentan reforzar la resiliencia tecnológica frente a un escenario cada vez más complejo.

El phishing evoluciona: ahora la víctima concede el acceso

Una de las tendencias destacadas es el crecimiento de los ataques mediante Device Code Phishing o «pesca de código de dispositivo».

A diferencia del phishing tradicional, donde el objetivo consiste en robar las credenciales del usuario, este método persuade a la víctima para que sea ella misma quien autorice el acceso a su cuenta utilizando mecanismos legítimos de autenticación.

El resultado es especialmente preocupante porque muchas de las medidas de seguridad habituales, incluido el uso de autenticación multifactor (MFA), pueden no impedir el ataque si el propio usuario concede el permiso.

Además, una vez otorgado ese acceso, revocarlo puede resultar más complejo que cambiar una contraseña comprometida, ya que el atacante obtiene un token de autorización válido emitido por el propio proveedor del servicio.

Este tipo de campañas refleja cómo los ciberdelincuentes están desplazando su atención desde el robo directo de credenciales hacia el abuso de los sistemas modernos de autenticación.

La IA abre un nuevo frente para la propiedad intelectual

El informe también recoge el creciente debate sobre la posibilidad de replicar modelos de inteligencia artificial sin acceder directamente a su código o a sus pesos de entrenamiento.

Como ejemplo, menciona las acusaciones realizadas por Anthropic contra el laboratorio chino Qwen, de Alibaba, al considerar que habría utilizado millones de interacciones con Claude para reproducir parte de sus capacidades.

El problema, según expone el informe, no reside únicamente en la posible vulneración de derechos de propiedad intelectual. También preocupa que una réplica pueda ofrecer un rendimiento similar con un coste inferior, pero sin incorporar los mismos mecanismos de seguridad, alineamiento o control desarrollados por el modelo original.

Este escenario plantea nuevos interrogantes para la industria de la IA, donde cada vez resulta más difícil diferenciar entre entrenamiento legítimo, aprendizaje por observación y copia funcional de un sistema avanzado.

Europa quiere reforzar su soberanía tecnológica

La tercera gran tendencia señalada por el Centro de Ciberseguridad de Cataluña está relacionada con la estrategia de la Unión Europea para reducir su dependencia tecnológica exterior.

La Comisión Europea ha presentado distintas iniciativas destinadas a reforzar capacidades propias en ámbitos considerados estratégicos, entre ellos los servicios cloud, la fabricación de semiconductores, el software de código abierto y las infraestructuras energéticas.

Desde el punto de vista de la ciberseguridad, esta estrategia implica un mayor control sobre las infraestructuras críticas utilizadas por las administraciones públicas, un seguimiento más exhaustivo del origen de determinados componentes tecnológicos y un mayor respaldo al desarrollo y mantenimiento de proyectos de software abierto considerados esenciales para el funcionamiento de servicios públicos y privados.

También contempla una mayor protección de los dispositivos conectados que forman parte de infraestructuras críticas como la red eléctrica.

Un panorama donde la identidad y la soberanía ganan protagonismo

Las tres tendencias comparten un elemento común: la ciberseguridad deja de centrarse exclusivamente en los sistemas técnicos para incorporar cuestiones relacionadas con la identidad digital, la inteligencia artificial y la autonomía tecnológica.

Los atacantes buscan nuevas formas de explotar los mecanismos de autenticación modernos, mientras la expansión de la IA plantea desafíos inéditos para la protección de la innovación y la propiedad intelectual. Al mismo tiempo, Europa intenta reforzar su capacidad tecnológica para reducir riesgos derivados de la dependencia de proveedores externos en sectores estratégicos.

Todo ello dibuja un escenario donde la protección de la información ya no depende únicamente de herramientas de seguridad, sino también de decisiones sobre infraestructuras, regulación y desarrollo tecnológico.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el Device Code Phishing?

Es una técnica de phishing que engaña al usuario para que autorice él mismo el acceso a su cuenta mediante un mecanismo legítimo de autenticación, sin necesidad de robar su contraseña.

¿Por qué preocupa la copia de modelos de IA?

Porque un modelo puede reproducir capacidades similares a otro utilizando grandes volúmenes de interacciones, lo que plantea dudas sobre propiedad intelectual, competencia y mecanismos de seguridad.

¿Qué busca la Unión Europea con su nueva estrategia tecnológica?

Reducir la dependencia de proveedores extranjeros en sectores críticos como la nube, los semiconductores, el software abierto o las infraestructuras esenciales, reforzando al mismo tiempo la ciberseguridad.

¿Qué relación existe entre soberanía tecnológica y ciberseguridad?

Controlar tecnologías e infraestructuras estratégicas puede reducir determinados riesgos de seguridad y facilitar una mayor capacidad de respuesta frente a amenazas que afecten a servicios esenciales.

Fuentes:

  • Agència de Ciberseguretat de Catalunya, Resum de tendències mensual. Maig 2026.

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