¿Qué ocurriría si alguien estuviera recopilando hoy información confidencial de una empresa con la intención de utilizarla dentro de una década? Aunque pueda parecer una situación propia de una película de ciencia ficción, se trata de una amenaza que ya está siendo analizada por especialistas en ciberseguridad de todo el mundo y que recibe el nombre de “Harvest now, decrypt later”, que podría traducirse como «cosecha ahora, descifra después».
El planteamiento es sencillo, pero supone un importante riesgo. Los ciberdelincuentes pueden interceptar y almacenar datos protegidos mediante los sistemas de cifrado que se utilizan actualmente, esperando a que la tecnología avance lo suficiente como para poder descifrarlos. En particular, el desarrollo de ordenadores cuánticos suficientemente potentes podría permitir en el futuro romper determinados sistemas de cifrado que hoy se consideran seguros.
Esto significa que información que actualmente está protegida podría quedar expuesta dentro de unos años, especialmente cuando se trate de datos cuyo valor o carácter confidencial se mantenga durante largos periodos de tiempo.
Ante esta perspectiva, SAIMA SYSTEMS, compañía española especializada en soluciones de conectividad y ciberseguridad, alerta de que la protección frente a las amenazas cuánticas ya no es únicamente una cuestión vinculada a la investigación tecnológica, sino un reto que las empresas deben empezar a tener en cuenta.
Ignacio Marco, director comercial y cofundador de SAIMA SYSTEMS, advierte de que muchas organizaciones pueden pensar que la computación cuántica todavía está demasiado lejos como para representar un riesgo para sus sistemas. Sin embargo, señala que el problema ya está presente: si una información seguirá teniendo valor dentro de diez años, su protección actual también debería contemplar las amenazas que puedan existir en ese momento.
Los datos que más interesan no son los de hoy, sino los del futuro
Contratos estratégicos, propiedad intelectual, diseños industriales, historiales médicos, información financiera o secretos empresariales son algunos de los activos que pueden mantener su valor durante muchos años. Precisamente por eso son el principal objetivo de esta nueva estrategia.
A diferencia de otros ciberataques, el objetivo no es obtener un beneficio inmediato, sino construir un archivo de información que podrá descifrarse cuando la tecnología lo permita.
Por este motivo, cada vez más expertos coinciden en que la protección de la información ya no puede limitarse a responder a las amenazas actuales. Las empresas deben empezar a prepararse para un escenario en el que los sistemas de cifrado tradicionales dejarán de ofrecer las garantías que conocemos hoy.
Migrar hoy para proteger el mañana
La respuesta pasa por adoptar de forma progresiva la denominada Criptografía Post-Cuántica (PQC), una nueva generación de algoritmos diseñada para resistir tanto los ataques actuales como los que llegarán con la computación cuántica.
Para SAIMA SYSTEMS, esta transición afectará a toda la infraestructura tecnológica de las organizaciones, desde las comunicaciones corporativas hasta las redes empresariales y los sistemas de acceso seguro.
«La transformación no consistirá simplemente en cambiar un algoritmo de cifrado. Será una evolución completa de las infraestructuras digitales y las empresas que empiecen antes tendrán una ventaja importante cuando lleguen las nuevas exigencias regulatorias y tecnológicas», señala Marco.
España acelera su apuesta por la soberanía cuántica
Mientras las grandes potencias aceleran el desarrollo de la computación cuántica, España también está reforzando su posición con proyectos estratégicos como MareNostrum Ona, el ordenador cuántico impulsado por el Barcelona Supercomputing Center, que contribuirá a desarrollar capacidades propias en investigación, ciberseguridad y tecnologías críticas.
Para SAIMA SYSTEMS, este tipo de iniciativas son clave para reforzar la soberanía tecnológica europea y preparar a las empresas para una nueva generación de infraestructuras digitales.
Redes preparadas para la era cuántica
La llegada de la computación cuántica también obligará a evolucionar las redes empresariales. Las plataformas SD-WAN incorporarán progresivamente criptografía post-cuántica y nuevas capacidades de protección, al tiempo que modelos como Quantum-as-a-Service (QaaS) permitirán acceder a recursos de computación cuántica bajo demanda para tareas como el análisis avanzado de amenazas o la simulación de escenarios complejos.
«Durante años hemos hablado de transformación digital. Ahora empieza otra transformación igual de importante: preparar las infraestructuras para un mundo en el que la computación cuántica formará parte de la realidad empresarial. La mejor forma de afrontar ese cambio es empezar hoy, no cuando sea demasiado tarde», concluye Ignacio Marco.

