Los fraudes basados en inteligencia artificial han alcanzado un nuevo nivel de sofisticación, convirtiéndose en amenazas más realistas que nunca. Recientemente, un informe de Hiya reveló que uno de cada cuatro estadounidenses ha recibido una llamada de voz falsificada en el último año, y el 24% de los encuestados afirmó que no puede distinguir entre una voz auténtica y una clonada. Esta evolución tecnológica ha facilitado el trabajo de los estafadores, quienes ahora cuentan con herramientas más accesibles y convincentes para llevar a cabo sus engaños.
El auge de los llamados «deepfakes» o falsificaciones profundas ha permitido a los delincuentes clonar voces con solo unos segundos de grabación. A menudo, estos fragmentos son extraídos de publicaciones en redes sociales o contenidos relacionados con el trabajo que los usuarios comparten en línea. Una vez que han logrado reproducir con éxito la voz de una persona, los estafadores utilizan esta tecnología para llevar a cabo fraudes escalofriantes, como las llamadas de suplantación en las que afirman que un familiar ha sido secuestrado.
En este tipo de estafa, los delincuentes pueden citar detalles personales obtenidos de las redes sociales para hacer la llamada aún más convincente. Además, suelen elegir momentos en los que la víctima no pueda verificar la veracidad de la situación, incrementando así el nivel de angustia y confusión en sus familiares.
Para combatir este tipo de fraudes, una de las medidas más efectivas es establecer una palabra segura con los miembros de la familia. Esta palabra, que debe ser fácil de recordar pero también inusual, puede ser utilizada en situaciones sospechosas. En caso de recibir una llamada en la que se afirme que la voz ha sido clonada, el familiar podría solicitar esta palabra para verificar la autenticidad de la llamada. Los estafadores, al no tener acceso a esta información, se verían obligados a revelarse.
Es importante que la conversación sobre la implementación de una palabra segura se realice de manera tranquila, sin alarmar a los familiares, pero enfatizando la creciente sofisticación de la tecnología y el riesgo que representa. También se deben considerar alternativas en caso de que alguien olvide la palabra, como colgar y volver a llamar a un número conocido o utilizar otros métodos de verificación que solo los miembros de la familia conozcan.
Si alguien cae en una estafa de este tipo, es crucial actuar rápidamente. Es recomendable dejar de comunicarse con el estafador, informar al banco sobre la situación, cambiar las contraseñas de las cuentas afectadas y preservar cualquier evidencia que pueda ser útil para las autoridades. Instar a la familia a no enviar dinero ni información personal si algo les parece sospechoso también es fundamental.
Con el avance de la tecnología de clonación de voces, es esencial estar informados y preparados para enfrentar estos nuevos desafíos, protegiendo así a nuestros seres queridos de fraudes cada vez más ingeniosos.
Fuente: WeLiveSecurity by eSet.
