Sólo el 8% de las organizaciones españolas se clasifican como ‘defensores implacables’

Las empresas que necesitan más de un día para organizar una respuesta coordinada entre sus profesionales pueden encontrarse con serias dificultades a la hora de controlar agentes autónomos de inteligencia artificial capaces de actuar en segundos. Según el último estudio de ciberseguridad de Cisco, las organizaciones con mayor capacidad de defensa son aquellas que combinan una protección amplia de sus sistemas, rapidez para reaccionar ante las amenazas y una buena coordinación de sus equipos, evitando retrasos en los procesos de respuesta.

El informe Relentless Defense examina cómo los especialistas en ciberseguridad están adaptándose a un escenario en el que la inteligencia artificial está modificando las amenazas digitales. Sus resultados indican que el 93 % de las organizaciones españolas ha sufrido al menos un incidente grave de ciberseguridad con consecuencias para su actividad durante los últimos doce meses, frente al 91 % registrado a escala mundial. En España, el 32 % de esos incidentes correspondió a ataques potenciados mediante inteligencia artificial, mientras que la media internacional alcanzó el 35 %.

Para evaluar el nivel de preparación de las empresas, Cisco analiza tres aspectos: su capacidad para proteger de manera global sus sistemas, la velocidad con la que identifican y solucionan las amenazas y los obstáculos que dificultan una actuación eficaz.

Las organizaciones españolas obtienen una puntuación media de 62 sobre 100, dos puntos por debajo del promedio mundial, situado en 64. Además, únicamente el 8 % de las empresas analizadas, tanto en España como en el conjunto de países incluidos en el estudio, alcanza la categoría de mayor rendimiento, denominada por Cisco «Relentless Defenders».

Dónde pierden tiempo los equipos de seguridad

El informe señala que los problemas organizativos constituyen un obstáculo para reforzar la ciberdefensa. Sin embargo, no es algo que los equipos de seguridad puedan resolver por sí solos. La responsabilidad, los procesos de aprobación y los ‘compartimentos estancos’ se extienden por los departamentos de TI, compras y la dirección ejecutiva. Y cuando los equipos no pueden actuar al unísono, las competencias decisorias no están claras y los datos se encuentran fragmentados, haciendo que la implementación y gestión de la IA resulten cada vez más complejas.

  • Coordinación: Sólo el 39% de las organizaciones españolas (41% global) afirman que los profesionales de seguridad, redes y TI funcionan como un único equipo con visibilidad y herramientas compartidas.
  • Influencia en la dirección: el 41% de los consultados en España (43% mundial) afirman que lo que ‘miden’ es demasiado técnico para convencer a los directivos; el 38% tienen dificultades para traducir las métricas empresariales en información que pueda influir en la toma de decisiones (36% global); y el 18% carecen por completo de un método coherente para medir el rendimiento en materia de ciberseguridad (27% a nivel mundial).
  • Acceso a los datos: el 35% en España dedican más tiempo a recopilar y correlacionar datos entre distintos sistemas que a hacer frente a la amenaza real (40% global), mientras el 39% afirman que se pierden datos críticos porque estos se encuentran fuera de su alcance (39% global).

La IA aumenta la rapidez de los equipos de seguridad, pero las preocupaciones de gobernanza retrasan su adopción

  • Siete de cada diez profesionales consultados en España (ocho de cada diez en el mundo) afirman que la detección y la respuesta han mejorado con la IA al menos en un 25%, y el 15% están reduciendo significativamente la carga operativa (más del 25% en el mundo). Y el 86% en España indican lo mismo en cuanto a la respuesta y la remediación (82% mundial).
  • Sin embargo, sólo el 36% de las organizaciones en España han implementado de forma generalizada capacidades de seguridad basadas en IA (menos de la mitad de las organizaciones en el mundo). La adopción es mayor en el ámbito de la seguridad de redes y menor en las operaciones de seguridad y la investigación, precisamente las áreas en las que la IA podría reducir más directamente la carga de trabajo de los equipos de seguridad.
  • Es así como sólo el 25% de los consultados en España han implantado de forma generalizada agentes de IA en las operaciones de seguridad (un tercio a escala global). Les frenan las preocupaciones sobre la exposición de datos, los sistemas comprometidos y la gestión por parte de terceros. Y únicamente el 46% de las empresas españolas confían en poder detectar y responder ante un agente de IA comprometido (54% mundial).

En qué se diferencian los ‘defensores implacables’

El estudio clasifica así a las organizaciones consultadas en cuatro grupos:

  • Relentless Defenders (defensores implacables): 8% en España y 8% global.
  • Established Defenders (defensores consolidados): 32% en España y 39% mundial.
  • Reactive Defenders (defensores reactivos): 45% en España y 41% global.
  • Exposed Defenders, (defensores expuestos): 15% en España y 12% mundial.

Los Relentless Defenders se esfuerzan más por reducir las ‘fricciones’ y controlar la IA que están adoptando. También son más propensos a obtener mejores resultados con la IA en las operaciones de seguridad; no porque inviertan más, sino porque lideran en todas las dimensiones organizativas que permiten a los equipos de seguridad actuar con rapidez:

  • El 83% operan como un único equipo de seguridad coordinado, con visibilidad y herramientas compartidas entre seguridad, red e infraestructura, frente al 37% del resto de defensores.
  • El 86% aplican controles coherentes a los agentes de IA y a las identidades no humanas, frente al 37%. El 77% tienen mucha confianza en su capacidad para detectar y responder ante un agente de IA comprometido, frente al 39%.
  • El 29% afirman que la IA ha ayudado a mejorar la velocidad de detección de amenazas en más de un 100%, frente al 9% restante.
  • Entre las organizaciones que aumentaron la inversión en seguridad, los ‘defensores implacables’ tenían casi el doble de probabilidades de registrar una disminución de los incidentes (71% frente a 41% global y 71% frente al 34% en España).

Como señala Ángel Ortiz, Director de Ciberseguridad en Cisco España, “la IA está obligando a trascender fronteras entre ámbitos que antes no requerían conexión: tecnología, seguridad, recursos humanos, legal y ética. Este informe deja muy claro que las organizaciones que avanzan son aquellas que rompen los silos organizativos y eliminan barreras, permitiendo así que las personas adecuadas tomen conjuntamente las decisiones correctas desde el principio. El éxito dependerá de organizaciones capaces de colaborar para priorizar una defensa unificada”.

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