El uso de cajeros automáticos de criptomonedas ha crecido de manera notable en los últimos años y, con él, también los fraudes asociados a estas tecnologías. A pesar de que muchos todavía consideran las criptomonedas como un activo de nicho, se estima que casi uno de cada diez personas en el mundo posee alguna forma de criptoactivo. Esta creciente popularidad ha atraído la atención de los estafadores, quienes han encontrado en estos dispositivos una nueva forma de engañar a las víctimas.
Según datos recientes, en 2025, los fraudes relacionados con cajeros automáticos de criptomonedas generaron pérdidas de 389 millones de dólares en Estados Unidos, un aumento del 23 % respecto al año anterior. Los afectados son en su mayoría personas mayores, quienes, al estar menos familiarizadas con el funcionamiento de estas plataformas, se convierten en blanco fácil para los delincuentes. En particular, los individuos mayores de 60 años representaron una notable proporción de las denuncias, sumando pérdidas que ascendieron a 257.4 millones de dólares.
Los estafadores suelen utilizar un guion similar en sus abordajes. Generalmente, contactan a las víctimas mediante llamadas telefónicas haciéndose pasar por funcionarios de autoridades competentes, como policías o empleados gubernamentales. En muchas ocasiones, advierten que la cuenta bancaria de la víctima ha sido comprometida o que su computadora está infectada, lo que genera una sensación de urgencia y miedo. A continuación, indicarán al afectado que retire efectivo de su banco y que lo deposite en un cajero automático de criptomonedas, donde se les proporcionará un código QR que redirige los fondos a una cuenta controlada por el estafador. Este método se utiliza por su nivel de anonimato y la dificultad inherente para revertir transacciones, lo que agrava la situación para quienes caen en la trampa.
Es esencial saber cómo prevenir estos fraudes. Nunca se debe confiar en llamadas no solicitadas que presionen a realizar pagos inmediatos a través de cajeros automáticos. En caso de recibir una llamada sospechosa, se recomienda cortar la comunicación y verificar la información a través de canales oficiales. Si alguien se encuentra frente a un cajero automático con un estafador en la línea telefónica, es fundamental poner fin a la llamada y salir del lugar.
Si, lamentablemente, alguien ha caído en esta estafa, hay pasos que deben seguirse de inmediato. Es clave dejar de comunicarse con los estafadores, recopilar toda la evidencia posible, como recibos y grabaciones de llamadas, y contactar a la institución bancaria para reportar el problema. Además, es recomendable notificar a la policía local y a entidades como la Comisión Federal de Comercio o el Centro de Quejas de Delitos en Internet en Estados Unidos.
En resumen, los cajeros automáticos de criptomonedas presentan una serie de riesgos que pueden llevar a pérdidas significativas, especialmente para aquellos menos familiarizados con la tecnología. La educación y la precaución son herramientas fundamentales para evitar caer en estas trampas cada vez más comunes en el mundo digital.
Fuente: WeLiveSecurity by eSet.
