La recta final del año representa uno de los periodos más exigentes para las empresas españolas dedicadas al comercio y la logística, tanto por el incremento de su actividad como por los riesgos relacionados con la ciberseguridad. Las campañas de Black Friday y Navidad disparan el volumen de pedidos y generan un intenso intercambio de facturas, confirmaciones de compra, modificaciones de proveedores y notificaciones de envío. Esta acumulación de comunicaciones ofrece a los ciberdelincuentes nuevas oportunidades para intentar acceder a los sistemas de las compañías.
En un contexto de elevada carga de trabajo, los mensajes fraudulentos pueden pasar desapercibidos entre numerosos correos auténticos, especialmente cuando los empleados cuentan con poco margen para comprobar la legitimidad de cada petición. Los datos recopilados por Stoïk, empresa europea especializada en ciberseguridad que combina soluciones de prevención, asistencia ante incidentes y seguros frente a riesgos cibernéticos, reflejan esta situación. Según sus registros, el 20 % de los siniestros comunicados durante 2025 se concentró en noviembre y diciembre.
Diego Montojo, Cyber Underwriter de Stoïk Iberia, explica que noviembre destaca entre los meses con mayor número de incidentes, especialmente durante las dos semanas previas al Black Friday, cuando el equipo encargado de responder a los ataques registra una actividad especialmente intensa.
Aunque en diciembre disminuye la cantidad de incidentes notificados, el especialista advierte de que esta reducción no implica necesariamente que se produzcan menos ciberataques. Las vacaciones pueden retrasar su identificación, provocando que algunas amenazas se descubran semanas después.
Como ejemplo, Montojo señala que en enero de 2026 la frecuencia de siniestros aumentó un 26 % respecto a diciembre de 2025, un repunte que pone de manifiesto cómo parte de los incidentes ocurridos durante la campaña navideña no se detectan hasta que los trabajadores regresan de sus vacaciones.
El correo corporativo y las pasarelas de pago, principales objetivos
En cuanto a los ataques más repetidos durante Black Friday y Navidad, los ciberdelincuentes buscan principalmente robar el acceso a los correos corporativos, cometer fraudes mediante el cambio de IBAN o la suplantación de un directivo y lanzar ataques contra webs y tiendas online mediante código malicioso en la página de pago que copia los datos de tarjeta de los clientes, una técnica conocida como web skimming.
En este sentido, seis de cada diez siniestros gestionados por Stoïk estuvieron relacionados con el correo electrónico y, en el caso del fraude financiero, el 98% de los casos se dio a través de un email. Respecto al resto de incidentes registrados, tuvieron su origen sobre todo en servicios expuestos a internet, tales como una página web, una tienda online o un acceso remoto mal protegido.
“En octubre de 2025 vimos un caso que nos llamó la atención. Una persona había registrado un dominio prácticamente idéntico al de una empresa industrial española, solo cambiaba una letra. Tan solo un mes más tarde llegó desde ese dominio un correo que pedía actualizar los datos bancarios para los siguientes pagos, acompañado de un certificado bancario que parecía auténtico, lo que llevó a la empresa a realizar un pago de más de 250.000 euros a la cuenta del atacante. Nuestro equipo de CERT reconstruyó la cronología del fraude y la empresa revisó sus procesos de pago. En esta situación, la lección fue sencilla: cualquier cambio de datos bancarios se confirma por teléfono, con un número ya conocido, por urgente que parezca”, declara Montojo.
Impacto por sectores y repunte de fraudes en el sector hotelero
En lo que respecta a sectores de actividad, el comercio, tanto mayorista como minorista, es el que más siniestros concentra durante estas semanas de campaña de Black Friday y Navidad ante el elevado volumen de transacciones que gestiona. Le siguen de cerca la industria, los servicios profesionales y la construcción.
Además, los expertos de Stoïk destacan haber detectado un aumento de los incidentes en el sector hotelero. En estos casos, los atacantes logran robar el acceso a las plataformas de reservas de los establecimientos, desde las cuales escriben directamente por WhatsApp a los huéspedes para pedirles sus datos bancarios con la excusa de gestionar o confirmar su estancia.
“Pese a ello, no podemos pensar que las campañas de Black Friday o Navidad son solo un asunto de los ecommerce. Cualquier empresa que facture, pague a proveedores o reciba pedidos en estas semanas está expuesta, ya que los atacantes aprovechan esta situación con mayor volumen de gestiones, más prisa y menos tiempo para verificar, para colarse dentro de las compañías”, sentencia Montojo.

